TRASPLANTE DE CÓRNEA

La córnea es la parte central trasparente del ojo a través de la cual vemos. Normalmente, la córnea es lisa y clara pero puede verse afectada por lesiones o enfermedades que pueden volverla opaca y por tanto afectar la visión. Este problema se puede solucionarse mediante la eliminación de parte o la totalidad de la córnea y posterior sustitución por tejido corneal de un donante de órganos. Esta operación se llama trasplante de córnea o queratoplastia.

¿Es seguro recibir un tejido corneal previamente donado?

El historial médico de cada donante de órganos se revisa cuidadosamente, y se realizan análisis de sangre para detectar infecciones antes del trasplante de córnea. Si existe alguna duda sobre la seguridad del trasplante de córnea, los tejidos donados se utilizan para investigación médica en lugar de trasplantarse al ojo del paciente.

¿Por qué las personas necesitan un trasplante de córnea?

Un oftalmólogo puede recomendar el trasplante de córnea solo después de un examen exhaustivo del ojo. Las razones más comunes para realizar la operación son:

  • Lesión corneal: Una lesión (úlcera, traumatismo, infección) que dañe la trasparencia de la córnea de manera permanente evita que la luz entre en el ojo y puede reducirse la visión. En ocasiones, un trasplante podría ser la única forma de cerrar una herida del ojo.
  • Queratopatía bullosa pseudofáquica: Se trata de una hinchazón y opacidad corneal después de la cirugía de cataratas por afectación de las células que mantienen la trasparencia corneal.
  • Queratocono: a veces la córnea es delgada y débil, y la presión normal dentro del ojo hace que la córnea se abombe en forma de cono, causando problemas severos de visión. Si estos problemas son muy molestos y no hay tratamiento alternativo, el oftalmólogo podría recomendar un trasplante de córnea.
  • Distrofias corneales: Una distrofia corneal es una condición en la que una o más partes de la córnea pierden su claridad normal debido a una acumulación de material que opacifica la córnea. Estas enfermedades son generalmente hereditarias, suelen afectar a ambos ojos, progresan gradualmente y no hay afectación de otros órganos. Para el tratamiento de esta opacificación puede indicarse un trasplante corneal.
  1. Distrofia de Fuchs: Es una enfermedad que progresa lentamente y que generalmente afecta a ambos ojos. Es más común en las mujeres y provoca un empeoramiento gradual durante muchos años (la mayoría de las personas no notarán problemas de visión hasta que alcancen los 50 o 60 años). La distrofia de Fuchs es causada por el deterioro gradual de las células en el endotelio corneal; y la causa no está bien determinad. Estas células endoteliales mantienen el equilibrio saludable de fluidos dentro de la córnea. Las células endoteliales sanas evitan que la córnea se hinche y mantienen la córnea trasparente. En la distrofia de Fuchs, las células endoteliales mueren lentamente y causan acumulación de líquido e hinchazón dentro de la córnea. La córnea se engrosa y la visión se vuelve borrosa.
  • Los síntomas de la distrofia de Fuchs generalmente afectan a ambos ojos e incluyen:
  • Deslumbramiento, que afecta la visión en condiciones de poca luz
  • Visión borrosa por la mañana después de despertarse y mejora gradualmente durante el día
  • Visión distorsionada, sensibilidad a la luz, dificultad para ver de noche y ver halos alrededor de la luz en la noche
  • Pequeñas ampollas dolorosas en la superficie de la córnea
  • Córnea opaca o turbia

Si tiene una distrofia de Fuchs avanzada, su oftalmólogo puede sugerir un trasplante    de córnea endotelial en el que sustituyen solamente las células no funcionantes por las de un donante (queratoplastia endotelial).

Tipos de Queratoplastias

1. La queratoplastia de espesor total (penetrante: PKP) se usa para muchas afecciones que afectan a múltiples capas de la córnea.

2. Los trasplantes endoteliales como la queratoplastia endotelial automatizada de Descemet (DSAEK) o la queratoplastia endotelial de membrana de Descemet (DMEK) se utilizan para tratar afecciones que afectan principalmente a la capa posterior de la córnea, como la distrofia endotelial de Fuchs y la queratopatía bullosa. Evita una herida quirúrgica grande, minimiza la distorsión visual del astigmatismo y proporciona una recuperación visual más rápida que la queratoplastia penetrante.

3. La queratoplastia lamelar anterior profunda (DALK) puede intentarse para afecciones como el queratocono y la cicatriz del estroma corneal conservando la capa má. Si bien es técnicamente desafiante, DALK intenta preservar el endotelio normal del paciente mientras reemplaza todo el tejido en frente de esa capa, proporcionando así una menor tasa de rechazo de injertos. Si las delicadas capas posteriores de la córnea no se pueden preservar durante la cirugía, el procedimiento se convierte fácilmente en una queratoplastia penetrante.